“Harari propone una regla de oro: Solo es real aquello que tiene la capacidad de sufrir. Una nación no sufre, un banco no llora, pero un ser vivo sí [25:22]. ¿En qué momento de tu vida has sacrificado algo real (tu salud, tiempo con seres queridos) por una ficción (estatus, éxito corporativo, ideología)? Comparte tu experiencia para que otros dejen de sentirse solos en la ‘matriz’.”